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Consideraciones acerca del concepto de escritura en la propuesta post-estructuralista de Jacques Derrrida

BREVES CONSIDERACIONES ACERCA DEL CONCEPTO DE ESCRITURA EN LA PROPUESTA POST-ESTRUCTURALISTA DE JACQUES DERRIDA: APORTES SOBRE ALGUNOS PROBLEMAS DEL LENGUAJE Por: Cristian Cardozo "Según Derrida, el intento... de purificar la teoría general kantiana sobre la relación entre las representaciones y sus objetos transformándola en filosofía del lenguaje ha de contrarrestarse haciendo de la filosofía algo todavía más impuro: algo menos profesional, más divertido... y sobre todo, más escrito".
Richard Rorty (1996:163) I. Introducción Al abordar la propuesta teórica de Jacques Derrida entramos de lleno a un fragmento del "universo" que se conoce bajo el nombre de pensamiento post-estructuralista. Pensamiento desde el que, en principio, se formula un doble movimiento: por un lado, estamos ante una fuerte crítica al Estructuralismo y a nociones tales como signo, verdad, representación y sentido. Lo cual sin duda, también tiene que ver con un ataque frontal a aquella filosofía…
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Diez reglas para escribir según Nietzche

Entre el 18 y el 24 de agosto del 1882, Friedrich Nietzsche acuñó diez reglas para la escritura, una especie de manual que pretendía sentar las bases para una expresión escrita correcta, clara y genuina.    Este decálogo fue enviado por el filósofo a través de cartas a Lou Andreas-Salomé, intelectual, escritora y psicoanalista rusa, musa de muchos pensadores y artistas de su época, mujer de la que Rainer Maria Rilke y, según algunos, Freud estuvieron enamorados, y a quien Nietzsche hizo su protegida y propuso matrimonio la segunda vez que la vio; ella lo rechazó y su amistad terminó, pero siempre guardó un gran respeto por el filósofo y su obra.     Sería precisamente Lou Andreas-Salomé quien, más de 20 años después, publicaría este decálogo titulado Hacia la enseñanza del estilo (Toward the teaching of style).     En estas diez reglas podemos percibir un gusto por el aforismo, por los conceptos oscuros, y una vena evidentemente filosófica, en particular cuando Nietzsche habla de la v…

Dossier literario. La casa y el violín. Hernán Ronsino

Notas de la redacciónHernán Ronsino (Chivilcoy, 1976) enseña sociología en la Universidad de Buenos Aires y en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Es fundador de la revista En ciernes. Ha publicado las novelas Te vomitaré de mi boca (Libris, 2003), La descomposición (Interzona, 2007), Glaxo (Eterna Cadencia, 2009) y Lumbre (Eterna cadencia, 2013). 1. La escritura imposible1Nunca pude escribir un poema. Escribir un poema siempre me resultó algo tan imposible como tocar un instrumento musical, como tocar, por el ejemplo, el violín. Cada vez que me puse a rondar la escritura de un poema lo primero que salía era un encabalgamiento de palabras más bien escolares, rimadas. Todos los intentos terminaban desflecados, en una imposibilidad que daba por resultado el abandono. La idea de un poema abandonado en las páginas de un cuaderno cualquiera. Esa figura del abandono siempre la asocié a la figura de un edificio invadido de yuyos. Un yuyal tomando el cuerpo de un poema. …

Decálogo del escritor, Augusto Monterroso (1921-2003)

Primero. Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre. 
Segundo. No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia. 
Tercero. En ninguna circunstancia olvides el célebre dictum: "En literatura no hay nada escrito". 
Cuarto. Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras. 
Quinto. Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche. 
Sexto. Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escrit…